Cinco años. En cinco años pueden pasar pocas cosas o muchas, pero nunca pensé que tantas. En cinco años da tiempo de encontrarse, perderse y volverse a encontrar. De melodramas corriendo bajo la lluvia, de santos que uno no sabía que formaban parte del calendario, de desayunos en la cama con tostadas demasiado quemadas (o no). De cometer cientos de errores, de provocar miles de discusiones absurdas, de ir a la cárcel sin pasar por la casilla de salida y sin cobrar las 20.000 pesetas. Y de crear infinidad de momentos que hagan que todo esto compense y valga tanto la pena.
A veces me pregunto en qué momento todo empezó a ir tan bien.

2 comentarios:
Gracias por seguir plantando mis árboles rojos. Parece mentira, pero cada año que pasa están todavía más preciosos.
Enhorabuena!!!
Manu
Publicar un comentario en la entrada